Dulces 2017-06-12T11:45:26+00:00

Hay que ser delicado, infinitamente sutil, lo dulce se adentra en la boca y comienza su metáfora y su vicio. Es peligroso un postre en cuanto es adictivo, el cuerpo se conforta tanto que lo pide una y otra vez, como los niños quieren siempre que le cuenten el mismo cuento. Como des con tu postre, prepárate a desintoxicarte porque todo lo dulce es el recuerdo de la infancia que se queda.