Entre col&col: ZINEP EMYRSALIYEVA

“No hay nada más fijo que lo temporal”


Sin ser tártara, vivió entre ellos, se casó con ellos. La mujer que no paró de moverse, de mudarse por dentro y por fuera; la que probó la dureza de la vida y su frío; la que mantuvo a la vez la ingeniería industrial y la crianza; la que probó la incoherencia de la vida y luchó por la honestidad de sí misma. La uzbeka, la postsoviética, la increíble heroína de Crimea dentro del mundo de las amazonas ucranianas; la que no escatimó en limpiar, cocinar para los demás con todo su universo dentro. Aquí tenéis a la gran Зинеп Эмирсалиева (Zinep Emyrsaliyeva), con ella solo puede uno empezar a comprender la vida con toda su intensidad.

C&C: ¿Por qué estas dos recetas?

Z.E.: Porque he convivido siempre entre tártaros, porque me gusta la idea de mostraros la inmensa cultura que tienen y porque podemos empezar con un par de recetas originales de los tártaros de Crimea; además mis padres y mis abuelos son de allí. La cocina es, en parte, una herencia de tus padres y de tus abuelos.

C&C: Una pregunta tópica, ¿hay algo tártaro en la salsa tártara, hay algo de ruso en la ensaladilla rusa?

Z.E.: [Pone cara de haber visto a un extraterrestre] Nada que ver.

ZYNEP___

C&C: Los platos elegidos son de origen tártaro, los originarios de Crimea. Háblanos de la cultura tártara, queremos saber más de ellos.

Z.E.: Tienen su propio idioma (que entiendo bien, pero es difícil de hablar), suena un poco como turco. Su literatura es muy rica, poetas, novelistas; músicos, bailes típicos, de todo.

C&C: Aquí hacemos un inciso y recordamos que la famosa poeta Ana Ajmátova decidió adoptar el apellido de su bisabuela tártara (aunque no de Crimea), Ajmátova, como pseudónimo porque su padre no quería ver ningún verso impreso bajo su “respetable” apellido. Estos versos suyos recuerdan mucho a nuestra protagonista:

Unos van por un sendero recto,

Otros caminan en círculo,

Añoran el regreso a la casa paterna

Y esperan a la amiga de otros tiempos.

Mi camino, en cambio, no es ni recto, ni curvo,

Llevo conmigo el infortunio,

Voy hacia nunca, hacia ninguna parte,

Como un tren sobre el abismo.

(Ana Ajmátova)

ZYNEP__

C&C: Tú no eres cocinera, ¿a qué te dedicabas allí?

Z.E.: Yo era ingeniera industrial, trabajaba en una empresa de construcción, nací y trabajé en Uzbekistán [sus abuelos fueron enviados allí]. Crecí con la literatura oral de mis abuelos que seguían soñando con la vuelta a sus raíces, soñaban con volver a Crimea, mi abuelo siempre decía con respecto a la fertilidad de la tierra: “en Crimea si coges un palo y lo clavas en la tierra, te sale un árbol”. Nosotros heredamos ese sueño. En los años 90 nos mudamos a Crimea, cuando tuvimos la posibilidad, no teníamos nada allí, nos fuimos sin nada y llegamos con nada. Me puse a trabajar en una empresa, pero no pagaban; así que en plena crisis de los años 90 decidí venir a España para construir mi casa allí, mantener a mis hijos y darles una educación. Ya podría decirse que soy más de Málaga que de Crimea, llevo 15 años aquí. En mi país hay un dicho: “no hay nada más fijo que lo temporal”, vine a España solo para dos años y hasta ahora.

C&C: ¿Ha afectado el constante movimiento de los tártaros en la cocina?

Z.E.: [Aquí es muy contundente] Claro que sí, la ha hecho más rica. Sin embargo, con respecto a la cultura, no ha influido tanto, en cierto modo han mantenido su identidad. Aunque en Uzbekistán les era imposible mantener su cultura, pero fue volver a Crimea y floreció de nuevo todo.

C&C: ¿Cuándo llegaste a España qué es lo que más te costó?

Z.E.: Lo que más me costó fue adaptarme emocional y laboralmente. Me costó encontrar gente normal que no quisiera ponerme un uniforme y una servilleta en el brazo. Fui aprendiendo el idioma de oídas [adviértase que dice pacá y pallá]. Mi hijo llegó más tarde. Luego decidí ayudar a otras compañeras ucranianas que venían a España y monté una asociación de mujeres ucranianas para ayudarnos entre nosotras. Aprendíamos el idioma, nos comentábamos las particularidades españolas, recordábamos juntas, nos ayudábamos a hacer la burocracia; incluso hacíamos viajes y excursiones por España, en fin, que era muy satisfactorio. Pero, entre mi situación personal, que yo tenía siempre que llevar la iniciativa, que no teníamos dinero, que no teníamos local y que el trabajo ocupaba la mayor parte de la jornada, todo se hacía muy difícil y muy agotador.

ZYNEP____

C&C: Volvamos a la cocina. ¿Cuál es tu comida española favorita?

Z.E.: La verdad es que no tengo una preferencia, aunque me gusta todo. En realidad es enormemente diferente a la comida de allí, tanto que me costó bastante soportar el olor del ajo frito con aceite de oliva, aunque ahora me gusta bastante. Allí el ajo se consume crudo.

C&C: Dinos un ingrediente de tu país que echas de menos.

Z.E.: El eneldo fresco. Aunque cada vez es más fácil encontrarlo aquí, antes era una tarea imposible. De todas formas han ido abriendo tiendas de alimentos rusos, ucranianos y de otras zonas limítrofes. Nuestra cocina es una cocina postsoviética, una cocina de 15 países. [Nos promete hacernos algún día un манты o manty (una especie de ravioles de pasta de harina rellenos de carne), un plato que dice que es asiático y que apuntamos para más adelante].

C&C: Hablemos de los postres de Crimea.

Z.E.: пахлава (pahlava, una masa frita con miel y nueces), el postre de calabaza (el que nos hizo y que no tiene nombre). Se utiliza mucho la masa de harina en nuestra cocina.

ZYNEP_____

C&C: Desmontemos el tópico de la única bebida rusa, ¿siempre vodka?

Z.E.: Sí, es un tópico porque en Crimea también hay muchos vinos: está el vino dulce que fabrica la marca Массандра [lo trajo para nuestra sesión y es parecido al oporto, pero con más sabor a vino tinto, riquísimo] y Новый свет que es una marca de cava.

C&C: ¿Tienes más recetas interesantes, no?

Z.E.: Hubo una temporada en Crimea (después de que no me pagaran por mi trabajo de ingeniero) en el que estuve trabajando en una cocina haciendo platos para vender. Hacíamos el típico rollo de verdura rellena o Сарма-долма [¡entre sus ingredientes está la hoja de la vid!]. En Uzbekistán hacemos una especie de paella que se llama плов (plov) y lleva carne de cordero o ternera, cebolla, mucha zanahoria, arroz y comino.

C&C: Desayuno, comida o cena.

Z.E.: Normalmente, en nuestra tierra, la comida más abundante es por la noche porque es el momento en el que coincidimos todos en casa.

Para una fiesta: manty, verdura rellena, plov y ensalada (siempre ponemos dos o tres ensaladas).

Para reunión familiar: чебуреки o chebureki y ensaladas.

Para táper: котлета (cotleta, una especie de hamburguesa de ternera o cerdo o mixta, cebolla, ajo, acompañado de puré de patata), o тефтели (tefteli o albóndiga de carne, cebolla y arroz).

Para series: Картошка жаренная с грибами o patatas fritas con setas fritas (hay muchas setas por allí, pero yo prefiero hacerlo con champiñones).

Para sexo: Nunca lo he pensado, no he tenido la oportunidad.

 

Se va Zinep de esta sesión con un libro de recetas postsovéticas en el bolso, era su cumpleaños cuando hicimos la sesión (nos lo dijo tarde) y brindamos con el vino georgiano mientras disfrutábamos de sus dos maravillosas recetas: чебуреки o chebureki (empanadillas de carne al estilo tártaro) y calabaza con nueces tostadas. Zinep tiene una mirada siempre triste y reflexiva detrás, pero no pierde nunca la ilusión, siempre habla de Crimea y de proyectos de futuro, es tan joven y tan coherente que abruma. Se trajo su delantal y nos costó que se sentara, hablamos un rato largo y, siempre con la nostalgia que tuvieron que tener sus abuelos algún día, nos abrió una parte de su Crimea de par en par, asomarse a la cocina es asomarse a la cultura y al interior de un pueblo acogedor y abierto. Nos vemos pronto Zinep que nos debes un манты.

By | 2016-10-26T17:39:05+00:00 16 Junio, 2016|Tags: , , , , , , , , |1 Comment

One Comment

  1. ElRapido 14 Julio, 2016 at 6:37 pm - Reply

    Intensa, positiva e interesante a partes iguales.

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