Tarta de crema tostada

El pedazo de tarta que se tuvo que marchar al exilio, el que se abandonó al plato desacostumbrado, el que se sintió unidad habiendo sido un todo (morir debe de ser algo parecido). Había que verla temblar con todo su flan interior desgajarse de su grupo, perder su identidad, empezar a aprender el gueto. Todo grupo pierde con la huída de una parte, eso hay que saberlo. Las condiciones del todo definen sus partes: los recuerdos avainillados, el agua helada, la mantequilla tan fría. Quien se va nunca vuelve del todo, aunque esté de vuelta.

 

Tras unas semanas de descanso volvemos con una tarta sencilla para estos días de calor: una base de pasta brisa o masa quebrada que podemos hacer o comprar ya elaborada y un relleno de crema pastelera de la que ya tenemos varias versiones a elegir: la que nos hizo Marco Vulpiani para su Tarta de fruta fresca o la Torta della nona, la que lleva la Tarta de chocolate y frambuesas o la deliciosa versión con chocolate de la Tarta merengada. El resultado saciará tus ganas de dulce pero sin complicarte demasiado, que para eso estamos en verano con las revoluciones al mínimo.

Ingredientes

Para la pasta brisa o masa quebrada
250 g de harina
125 g de mantequilla fría en cubos
1 cucharadita de sal
40 g de azúcar
125 ml de agua helada
Para la crema pastelera
— 
500 ml de leche entera
5 yemas de huevo (100 ml)
100 g de azúcar
45 g de maicena
1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de pasta de vainilla
Molde de fondo desmontable de unos 22 cm. de diámetro
Receta adaptada de Le coin cuisine

Elaboración

Para la masa
1. Medir la cantidad necesaria de agua (125 ml) y guardar en el congelador el tiempo de preparar la masa para que esté bien fría.
2. Mezclar en un cuenco grande 250 g de harina y 1 cucharadita de sal. Agregar 125 g de mantequilla fría en cubos y mezclar con las manos hasta que nos quede una masa “arenosa”. Cuando esté bien integrada la mantequilla, verter el agua reservada y formar una bola.
3. Envolver la bola en papel film y reservar en el frigorífico 1 hora y media o 30 minutos en el congelador (no olvidar o se pondrá tan dura que no podremos trabajarla).
 —
4. Enharinar la superficie de trabajo y trabar la masa con la ayuda de un rodillo hasta dejarla en 0,5 cm. de espesor y unos 22 cm. de diámetro (hay que cubrir también los bordes). Pasar al molde presionando bien en los bordes; cortar el exceso de masa y reservar en el frigorífico hasta el momento de preparar la crema pastelera.
Para la crema pastelera
5. Si la hacemos manualmente, calentar 500 ml. de leche entera con 1 vaina de vainilla abierta y raspadas las semillas o 1 cucharadita de pasta de vainilla, sin que llegue a hervir.
6. Batir 5 yemas con 100 gr. de azúcar y cuando la mezcla sea esponjosa añadir 45 gr. de maizena, integrándola bien. Agregar un poco de la leche caliente y mezclar con decisión para evitar que se nos cuajen las yemas. Verter la mezcla sobre el resto de la leche sin dejar de remover y cocinar a fuego suave hasta que la mezcla espese. Dejar enfriar un rato la crema y pasar a una manga pastelera. Reservar en el frigorífico.
7. Si la hacemos con Thermomix, poner todos los ingredientes en el vaso y cocinar 7 minutos/90º/vel 4. Dejar enfriar un rato y reservar en el frigorífico dentro de la manga pastelera.
Montaje final
9. Precalentar el horno a 200º. Disponer la crema pastelera sobre el molde con la masa quebrada y alisar con una espátula. Hornear durante 30 minutos en el nivel más bajo del horno y luego dejar enfriar a temperatura ambiente. Tener en el frigorífico 1 hora antes de servir.


colandcol

Consejos

– Es preferible consumir esta tarta después de su preparación, ya que la crema pastelera no aguanta bien de un día para otro.

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