Comida y religión

Catolicismo
La Cuaresma dura 40 días desde el siglo IV. Comienza el Miércoles de Ceniza, justo el día de hoy, y termina antes de la misa de la última cena del Jueves Santo. Son cuarenta días porque los católicos celebran los cuarenta días del diluvio, los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública.
Es tiempo de penitencia, tiempo de ayuno y abstinencia todos los viernes del año. El ayuno es prescindir de comer cualquier tipo de carne, pero puede sustituirse por prácticas como la lectura de las Escrituras, la limosna, obras de caridad, de piedad o mortificaciones corporales. Sin embargo, el ayuno del miércoles de Ceniza y el Viernes Santo consiste en hacer solo una comida al día y no puede ser sustituido.
Las comidas más típicas de estas fechas son los potajes de vigilia, los soldaditos de Pavía o los buñuelos de bacalao. El bacalao se erige como el recurso más útil en tiempo de Cuaresma en España, por ejemplo.
Islamismo
El ayuno se puede hacer en casi cualquier día del año, pero el momento más importante para ayunar es durante el mes islámico del Ramadán. En el Islam, cuando tienes la intención de ayunar, debes despertarte más temprano para comer el suhoor antes del amanecer que es, básicamente, el desayuno. Una vez que llega el amanecer no se puede ingerir nada hasta el atardecer. En el momento de la puesta del sol, el ayuno llega a su fin y tenemos el iftar, que es como un tentempié para romper la abstinencia; tradicionalmente, se rompe con dátiles y agua.
Halal es significa legal o permitido, de alguna manera es lo que prescribe el Corán. Lo opuesto a halal es haram, que significa ilegal o prohibido. En la industria de alimentos cárnicos y avícolas, los animales como vacas, terneros, corderos, ovejas, cabras, pavos, pollos, patos, aves de caza, bisontes, venado, etc., se consideran halal, pero deben prepararse de acuerdo con las leyes islámicas para que su carne sea adecuada para el consumo. Pescados y mariscos (a excepción de los cocodrilos, caimanes y ranas) son generalmente aceptables para los musulmanes. La preparación del pescado o marisco no debe incluir alcohol (es decir, rebozado o vino, o cualquier cosa que se considere haram).
Unas horas más tarde de la puesta de sol, en la época del Ramadán, se sirve la comida principal; aquí la sopa harira es el plato más relevante en la gastronomía árabe, de un sabor potente y una consistencia densa. Contiene carnes, verduras, garbanzos y muchas especias. Para que quede más cremosa, se suelen triturar las verduras y se añade harina o sémola de cebada. La sopa se acompaña de panes, de distintos sabores y texturas. Uno de los más famosos es el mlawi: una masa de hojaldre (redonda o cuadrada) hecha con sémola fina y harina de trigo.
Judaísmo
En el calendario hebreo, Yom Kipur comienza en el anochecer del noveno día del primer mes y continúa hasta el anochecer del siguiente día.
Es la idea de la purificación la que está detrás de este ayuno. Al finalizar Yom Kippur, se hace sonar el shofar para marcar el final de la abstinencia.
Existen en el mundo hebreo alimentos permitidos y no permitidos durante todo el año; en este caso la Torá es bastante clara e indica qué animales están permitidos y cuáles no. Así, se permite el consumo de animales terrestres que tengan «pezuñas hendidas y rumien» (vacas, ovejas, cabras y ciervos son kosher) mientras que los que no cumplan estas dos condiciones no son permitidos, lo que excluye de su dieta a cerdos, conejos, liebres, ardillas, perros, gatos, camellos y caballos, aunque la lista es larga, como podéis imaginar. En cuanto a las aves, la Torá también ofrece una lista de aves impuras, aunque no un motivo claro para ello, si bien la mayoría son aves carroñeras o de rapiña. Por lo que concierne a pescados y mariscos, para que un animal marino sea kosher debe tener simultáneamente aletas y escamas, así que el marisco está prohibido.
En la víspera de Yom Kippur el precepto religioso manda comer una cena festiva y el ayuno empieza inmediatamente después de esta. Para poder hacer el ayuno más fácil se acostumbra a ingerir comidas poco saladas y livianas, generalmente sopas de pollo, kreplaj, puré de papas, arroz, ensalada, frutas, se recomienda igualmente no tomar café ni bebidas gaseosas.
Hay muchas costumbres diferentes en cuanto a la cena para romper el ayuno de acuerdo al país donde se viva y si se es ashkenazi o sefardí:
Los ahskenazies acostumbran a romper el ayuno con torta de miel y algunos sefardíes con pan aceite de oliva y zaatar.
Unos hacen una cena liviana, generalmente láctea (tipo brunch) con bagels, salmón, hering, burekas de queso, sambusak,  blintzes, knishes, huevos, café con leche, té, zumos. Otros acostumbran a comer comidas de carne, sopa de pollo puede ser con kreplaj, faborkes, farfalaj, pollo horneado, almoronia y dulces variados o café con leche, té, panes, bizcochos, cakes, dulces, fishuelas, rosquitas fritas con almíbar.
Hinduísmo
El Bhagavad-gitâ, texto fundamental de la tradición hindú, indica claramente la vía que hay que seguir: «No hay que renunciar en absoluto a los actos de sacrificio, ofrenda y ascesis; hay que llevarlos a cabo porque purifican al sabio. Y estas mismas acciones, hay que hacerlas dejando de lado el apego y la recompensa». Algunos hindúes realizan un ayuno de dos o tres días a la semana. Durante esos días sólo consumen productos puros como la leche, las frutas, las nueces, raíces de féculas y verduras.
La carne no está prohibida, pero es desaconsejable porque no puede obtenerse sin hacer daño a un ser sensible, y esta acción va en contra de la mejora espiritual. La creencia en la reencarnación hace que los hindúes detesten matar animales por el temor a que pueda contener el alma de un antepasado. El caso de la carne de vaca es especial y su consumo está prohibido porque para los hindúes es un animal sagrado. Hay varias explicaciones por las que está prohibido su consumo: la sangre está prohibida porque constituye el principio de la vida, los huevos están prohibidos porque en este producto se halla el origen de una vida, las grasas animales. En estricto hinduismo, hasta los vegetales podrían considerarse sagrados, por lo que la mejor manera de volver al espíritu universal sería abstenerse de todo.  La moderación en la dieta se llama Mitahara.
Solo se permite comer ciertos tipos de alimentos durante el período de ayuno. Estos incluyen leche y otros productos lácteos como dahi, frutas y alimentos con almidón occidental como sagú, patatas, batatas, amaranto, frutos secos y mijo. Los platos de ayuno más populares incluyen farari chevdo, sabudana khichadi o una sopa de maní.
En casi todas estas prácticas, se observa que las religiones favorecen la moderación en el consumo de alimentos. Las religiones han sido una de las formas de control y han influido sobre la cultura mucho más allá de lo que pensamos, todas las tradiciones están ancladas en estas costumbres. Eucarísticamente hablando, todos nos hemos comido a Dios y sabemos así el alcance de lo divino. El alimento es, por tanto, una forma de la divinidad.
  • María Eloy García